¡Hagamos el amor en la ducha!

SI tienes la suerte de pasar la cuarentena con tu pareja o si tomando las medidas correspondientes para asegurarse que no tienen Covid-19 ni son propensos a tenerlo ¡claro que jugar y hacer el amor está más que permitido!

Nuestras acciones cotidianas son de lo más virales, hasta que dejamos volar nuestra imaginación para atrevernos a probar todo aquello que consideramos utópico. Una muestra de ello son nuestras relaciones íntimas. Y es que en el sexo, no tenemos límites. Ya no nos conformamos sólo con practicarlo en una cómoda cama, sino que la monotonía siempre está en juego y debemos alimentar nuestro fuego pasional con alternativas originales y picardiosas que sorprendan a nuestro acompañante y satisfaga nuestras necesidades mínimas.

El baño no sólo es un espacio para la higiene y el relax personal o para deshacerte del estrés diario, sino que también es uno de de los lugares más sensuales para practicar el sexo, jugar e intimar con tu pareja en un ambiente húmedo, cálido y con cuerpos desnudos, sintiendo la sensualidad del momento. Un espectáculo de lo más erótico que debe ser preparado meticulosamente. Con el fin de evitar un susto y así disfrutar de una experiencia de los más agradable, a continuación os ofrecemos unos consejos que muchos agradeceréis si decidís darle una tregua a la costumbre.

Instala una alfombrilla antideslizante, es primordial. Tanto para practicar sexo en la ducha o no, te salvará en más de un disgusto, conseguirás mejor estabilidad y evitarás patinazos a la hora de realizar las varias posturas

Los preservativos y el agua no se llevan bien, por lo que si el encuentro sexual es con una pareja no habitual y no te sientes cómodo sin usar preservativos, no se acaba el mundo,            podéis jugar en la ducha. Besos alrededor del cuerpo, masturbaciones, juguetes sexuales. Vía libre a la imaginación.

Hazte con una banqueta o un taburete para cuartos de baño. No es el mueble de baño más bonito, pero si os apetece usarla para estar más cómodos o tener un objeto para agarrarse, mejor que mejor.

No hace falta jugar a ser el rey del Kamasutra. Ya sabemos que es un ambiente que incita al erotismo extremo y a la experimentación, pero no te fuerces, intenta realizar posturas sexuales simples. No te cortes, pon música. El agua de la ducha suele camuflar los sonidos que emitimos cuando practicamos sexo, pero dependiendo del nivel pasional que estemos empleando, puede que necesitemos la ayuda de algún sonido de fondo algo más fuerte. Si os animáis, no pongáis música relajante, poner música que suene de verdad.

Los preliminares son importantes. Insinuaciones, caricias, unos besos o simplemente de forma directa. Sea como sea, cúrratelo. Si no le apetece, no pasa nada, mientras esté en la ducha, le gustará que te unas a él, y puede que aquí tengas tu oportunidad. Juega con la temperatura del agua. Agua fría (Únicamente en verano) o templada, pero ¡nunca ardiendo! Sentid como el agua recorre vuestros cuerpos húmedos y fundidos. Si la ducha es de teléfono, se puede estimular directamente los genitales y las zonas erógenas.

Lubricación resistente al agua. El agua seca las mucosas y dificulta la penetración. Por ello se debe evitar el uso de aquellos que tengan bases acuosas, ya que se diluyen fácilmente bajo la ducha. Intentar usar los de base siliconada. Recordar también que los de aceite dañan el preservativo.

Cuidado donde nos sujetamos. Los elementos de la ducha no han sido diseñados para les apliquemos fuerza excesiva, así que evita agarrarte a lugares frágiles como, tubos, puertas, cortinas, etc. Estos podrían romperse y ocasionar algún accidente innecesario. Si es preciso siempre podéis atornillar unas barras de metal en la ducha.