Por tercera ocasión, Claudia Sheinbaum Pardo ha incumplido con su obligación constitucional de elaborar y publicar el Plan General de Desarrollo (PGD) y los programas que de él dependen.
Se supone que este plan establece las bases y políticas públicas que marcan hacia dónde debe ir la capital de México durante los próximos 20 años para evitar su crecimiento caótico.
Sheinbaum ha sido criticada por urbanistas, abogados, activistas y constituyentes por cometer errores legales y de procedimiento que han derivado en el fracaso de una consulta pública ordenada para tal fin.
La alcaldesa envió al Congreso local una iniciativa para realizar modificaciones constitucionales relacionadas con los términos del plan; sin embargo, esta iniciativa fue considerada “errónea e insuficiente” por los críticos.

















