Puede que tengas a un Dios del sexo contigo y no te hayas dado cuenta

Sabemos que el sexo no lo es todo en el mundo, pero es importante en una relación ¡Algunos en la redacción hemos terminado relaciones por ello! Por eso en esta ocasión nuestro consejo va para nuestros lectores que tienen una relación. Si tú tienes una relación de pareja sana y encima en la cama es una máquina, te puedes considerar muy afortunado.

De lo contrario, puedes seguir en la búsqueda, pero los siguientes puntos pueden ser de gran ayuda:

1 – No te envía fotos desnudo

«Send nudes». Se ha convertido ya casi en una costumbre en Grindr, Twitter, Instagram… en internet en general. A veces conviene guardarse algo para uno mismo y no desvelar todos los misterios. Y ya sabes a qué nos referimos con esto. Está claro que a nadie le amarga un dulce o una buena foto de rabazo y de culazo, pero un verdadero dios del sexo gay siempre deja algo a la imaginación para que las cosas no se vuelvan aburridas y predecibles demasiado rápido. Puede que te envíe una foto caliente, una foto en ropa interior o un selfie en el baño, pero una foto desnudo integral directamente nunca.

2 – Sabe escucharte

Ni un dios del sexo gay ni ninguna otra persona tiene la habilidad de leer la mente. Son superhombres, no superhéroes. Un auténtico experto en sexo gay no usa siempre las mismas técnicas para complacer a los demás, sino que pregunta y sabe escucharte para satisfacer todos tus deseos de manera plena. Un verdadero dios del sexo gay se adapta a cada persona y a cada momento a la hora de tener sexo gay.

3 – Conoce tu anatomía

Un experto en sexo gay conoce a la perfección el cuerpo del hombre, y más concretamente, conoce tu cuerpo casi mejor que tú mismo. Un hombre que sabe dónde tocarte, cuándo tocarte, cuándo morderte, cuándo lamerte, dónde… Puede que llegue un momento en el que sepa darte placer mejor de lo que te das placer a ti mismo. ¿Te imaginas alguien que te masturba mejor que lo que te masturbas tú cada día? Si además sabe escucharte la mejora progresiva puede llevarte a niveles de placer inimaginables para ti.

4 – Te tocas pensando en él

Cuando te estás masturbando, ya sea tocándote el pene o metiéndote un dedo o un dildo, ¿a quién ves cuando cierras los ojos? Si no piensas en tu actor porno gay favorito y la imagen de ese hombre que tanto te satisface ha venido a tu mente, algo significa. Y no solo que te has quedado con ganas de más y te ha a convertido en un gay insaciable.

5 – No hay monotonía

Uno de los grandes peligros del sexo gay es caer en la rutina y que cada polvo sea una repetición de los anteriores perdiendo la gracia y la espontaneidad de los inicios. Un dios del sexo gay siempre te va a sorprender, va a cambiar de postura cuando menos te lo esperas o te va a hacer probar nuevas experiencias. Puedes intentar adivinar qué es lo que vais a hacer a continuación, pero es una continua caja de sorpresas. Y no saber qué es lo que viene después cuando estás disfrutando tanto es algo muy bueno. Siempre está preparado para experimentar y siempre le apetece hacerlo. ¿Qué más se puede pedir?