El lanzador ligero europeo Vega-C se perdió el martes poco después de despegar de Kourou (Guayana Francesa) con dos satélites de Airbus a bordo.
Arianespace determinó que no quedaban restos tras el despegue de la lanzadera de fabricación italiana.
El cohete debía poner en órbita dos satélites de observación, Pléiades Neo 5 y 6, que pueden captar imágenes de cualquier punto de la Tierra varias veces al día con una resolución de 30 centímetros.







