Cuando pensamos en desastres naturales como huracanes, inundaciones, sequías, incendios forestales o terremotos, solemos creer que afectan a todas las personas por igual. Sin embargo, organismos internacionales han señalado que ciertos grupos sociales pueden enfrentar mayores riesgos debido a condiciones de discriminación, pobreza o exclusión social. Entre ellos se encuentran muchas personas de la comunidad LGBT+.
¿Qué son los desastres naturales y fenómenos ambientales?
Los desastres naturales son eventos que pueden causar daños a las personas, al medio ambiente y a la economía, tales como:
- Huracanes.
- Inundaciones.
- Sequías.
- Olas de calor.
- Incendios forestales.
- Terremotos.
El cambio climático está aumentando la frecuencia e intensidad de algunos de estos fenómenos, especialmente los relacionados con temperaturas extremas, lluvias intensas y sequías.
¿Por qué algunas personas son más vulnerables?
La vulnerabilidad no depende únicamente del fenómeno natural, sino también de las condiciones sociales en las que viven las personas.
La United Nations Office for Disaster Risk Reduction (UNDRR) señala que los riesgos suelen ser mayores cuando existen desigualdades, discriminación o barreras para acceder a servicios de emergencia, salud o vivienda.
Por ello, grupos como personas con discapacidad, migrantes, minorías étnicas y personas LGBT+ pueden enfrentar dificultades adicionales durante una emergencia.
¿Por qué las personas LGBT+ pueden verse más afectadas?
No porque su orientación sexual o identidad de género las haga más vulnerables, sino porque en algunos lugares enfrentan discriminación o exclusión social.
Entre los principales riesgos identificados por organismos internacionales están:
1. Acceso desigual a refugios y ayuda
En algunos desastres se han documentado casos donde parejas del mismo sexo o personas trans enfrentaron dificultades para acceder a refugios, atención médica o programas de ayuda humanitaria.
2. Discriminación durante la emergencia
Las personas LGBT+ pueden experimentar rechazo o violencia en albergues temporales o centros de evacuación, especialmente en contextos donde existen prejuicios sociales.
3. Mayor riesgo de pobreza o falta de vivienda
Diversos estudios señalan que algunos sectores de la población LGBT+, particularmente jóvenes y personas trans, presentan mayores tasas de exclusión social y vivienda precaria, factores que aumentan el impacto de cualquier desastre.
4. Dificultad para acceder a servicios de salud
Durante una crisis pueden interrumpirse tratamientos médicos, incluyendo atención relacionada con VIH o tratamientos de afirmación de género, lo que genera riesgos adicionales para algunas personas.
¿Qué dicen las Naciones Unidas?
En 2026, la UNDRR incorporó oficialmente una representación de personas LGBTIQ+ dentro de sus mecanismos de participación, reconociendo que las minorías sexuales y de género pueden enfrentar riesgos diferenciados en situaciones de desastre y que sus experiencias deben ser consideradas en las políticas de prevención y respuesas.
El organismo enfatiza que los desastres afectan a toda la población, pero quienes enfrentan discriminación suelen sufrir impactos más severos y mayores dificultades durante la recuperación.
Los desastres naturales y los fenómenos ambientales no afectan a todas las personas de la misma manera. La pertenencia a la comunidad LGBT+ no aumenta por sí misma el riesgo ante un huracán, una inundación o una sequía; lo que aumenta la vulnerabilidad son las barreras sociales, la discriminación y las dificultades para acceder a protección, servicios y apoyo durante una emergencia. Por ello, los organismos internacionales promueven políticas de gestión de riesgos más inclusivas, que garanticen que nadie quede atrás cuando ocurre un desastre.








