Imaginar una ciudad completamente vacía resulta inquietante: edificios sin habitantes, calles cubiertas de vegetación y casas que parecen haberse quedado congeladas en el tiempo. Sin embargo, en diferentes partes del mundo existen lugares que alguna vez estuvieron llenos de vida y que, por distintas circunstancias, terminaron siendo abandonados por sus habitantes.
Algunas ciudades quedaron desiertas después de desastres naturales, otras desaparecieron tras accidentes industriales y unas cuantas fueron víctimas de guerras o cambios económicos. Hoy, sus ruinas se han convertido en testimonios de lo que ocurrió y en destinos que despiertan la curiosidad de viajeros, historiadores y exploradores.
Prípiat: la ciudad que quedó congelada en el tiempo
En el norte de Ucrania se encuentra Prípiat, una ciudad fundada en 1970 para alojar a los trabajadores de la central nuclear de Chernóbil y a sus familias. Antes del desastre nuclear de 1986, contaba con cerca de 50,000 habitantes y disponía de escuelas, hospitales, comercios, instalaciones deportivas y espacios recreativos.
Todo cambió el 26 de abril de 1986, cuando ocurrió el accidente en el reactor número cuatro de la central nuclear de Chernóbil. La liberación de material radiactivo obligó a evacuar Prípiat al día siguiente. Los habitantes tuvieron que abandonar sus hogares con la expectativa inicial de regresar pronto, pero la ciudad nunca volvió a ser un lugar de residencia permanente.
Con el paso de los años, la vegetación comenzó a cubrir calles y edificios, mientras que escuelas y viviendas quedaron vacías. Las imágenes de sus instalaciones abandonadas se convirtieron en uno de los símbolos más reconocidos del desastre nuclear.
Actualmente, Prípiat forma parte de la zona de exclusión de Chernóbil. El acceso está sujeto a restricciones y condiciones de seguridad, por lo que no es un destino al que se pueda ingresar libremente.
Varosha: el destino turístico que quedó desierto
En la ciudad de Famagusta, en Chipre, se







